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| 2010-02-03 |
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| Por primera vez El Niño se presenta por dos años seguidos. |
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| El fenómeno se extenderá al menos hasta junio próximo, cuando lo normal hubiese sido que se dispersara en marzo. |
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Habrá entonces un otoño más lluvioso y cálido que lo normal, y es alto el riesgo de inundaciones. Las reservas de humedad que serán aportadas por las lluvias abundantes, que se esperan hacia el fin del verano, darán condiciones favorables para la implantación de la cosecha fina 2010 Por primera vez en la historia habrá dos fenómenos climáticos de El Niño consecutivos, ya que esta anomalía se dio en 2009 y se prolongará hasta junio de este año y traerá como consecuencias riesgo de inundaciones, plagas y granizo en el área agrícola nacional. Así se desprende de un extenso informe que hizo conocer la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, realizado por el ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, especialista en agroclima. El comportamiento normal hubiera sido que el fenómeno se dispersara en marzo, pero en cambio “conservará su categoría de El Niño por lo menos hasta junio de 2010”, según Sierra. “Desde que el fenómeno empezó a ser citado en las crónicas históricas hacia comienzos del siglo XVII, sería la primera vez que su proceso se continúa en el año climático siguiente”, destacó el especialista. Aclaró que “de cumplirse esta previsión, ello representaría la ocurrencia de dos episodios consecutivos de El Niño, situación que nunca se ha dado hasta el presente”. INUNDACIONES. Por esta causa, debe preverse un otoño más lluvioso y cálido que lo normal. “Debido a que muchas cuencas se encuentran saturadas a causa de las abundantes lluvias ocurridas durante primavera y verano y ya no pueden absorber nuevos aportes hídricos, es muy alto el riesgo de que las precipitaciones sobre lo normal, que se esperan para los próximos meses, causen inundaciones”, dijo. Paralelamente, se mantendrá el riesgo de olas de calor con posibles golpes de sol que, al mismo tiempo, incrementarán la evapotranspiración, “perjudicando el equilibrio hídrico de los cultivos”. No obstante, es poco probable que las heladas se manifiesten en forma temprana debido a la humedad. HELADAS. En cambio, en Cuyo y el sudoeste de la Región Pampeana, donde la reposición de las reservas de humedad de los suelos ha sido incompleta, las heladas podrían manifestarse en forma temprana, y afectar los cultivos estivales sembrados en forma tardía. Es muy probable que en la mayor parte del área agrícola nacional continúe un escenario de excesos hídricos salvo en el sur de Buenos Aires y otras zonas. “Se presenta una situación que exige el máximo cuidado en la toma de decisiones y en su puesta en práctica, ya que se conjuga una difícil situación económica y política”, sostuvo Sierra en el informe al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas. El proceso agroclimático previsto durante la campaña agrícola 2009/2010 puede dar inicio a un período favorable para la producción agropecuaria. Las reservas de humedad que serán aportadas por las lluvias abundantes, que se esperan hacia el fin del verano, darán condiciones favorables para la implantación de la cosecha fina 2010. “Si se las administra con cuidado, facilitarán la siembra de la cosecha gruesa 2010/2011”, advirtió el experto. En lo que hace a los riesgos agroclimáticos, se producirá un marcado cambio ya que la sequía y las heladas, que predominaron durante las campañas 2007/2008 y 2008/2009, dejarán de constituir las principales amenazas. No obstante, dará paso a una mayor incidencia de granizo, vientos, anegamientos e inundaciones, en forma similar a lo registrado durante las campañas 2002/2003 (inundación de la ciudad de Santa Fe) 2006/2007 (anegamiento generalizado de campos en la costa santafesina del Paraná). Por su parte, el panorama sanitario, que estuvo muy tranquilo durante las campañas agrícolas 2007/2008 y 2008/2009 debido a la sequía, pasará a mostrar condiciones cálidas y húmedas, muy conducentes para el desarrollo de enfermedades y plagas. Tres factores anómalos La evolución del presente episodio de El Niño apunta a apartarse considerablemente de lo normal, debido a que su desarrollo está siendo perturbado por un complejo de factores anómalos”, lo que pone en peligro la cosecha que se estima récord de granos gruesos. Las anomalías corresponden a distintos casos: 1) El Atlántico Subtropical se encuentra por encima de su temperatura normal, lo que adiciona vigor a “El Niño”. Esta combinación produce precipitaciones muy por encima de lo normal en todo el Sur del Brasil, el este del Paraguay, el norte de la Mesopotamia y el Uruguay y aporta grandes volúmenes de agua a la Alta Cuenca del Plata lo que determina la crecida de los grandes ríos. 2) El Pacífico Sur presenta un dipolo térmico. Su margen asiática tiene un amplio foco cálido, mientras que su margen americana observa un avance hacia el norte de la corriente marina fría de Humboldt, que se extiende a lo largo de la costa chilena y la mayor parte de la costa Peruana, casi hasta el Ecuador. Este sistema provoca fuertes vientos del sudoeste, que impactan sobre la Cordillera Austral, donde descargan su contenido de humedad, provocando tormentas fuera de época. Posteriormente, continúan su recorrido como vientos secos provocando sequía en el sudoeste del área agrícola nacional. 3) El Atlántico Sur presenta un foco frío, que contribuye a reducir las precipitaciones sobre el norte de Río Negro, el sur de La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires que, por esta causa no han logrado reponer adecuadamente sus reservas de humedad. El escenario anómalo se acentúa con la realidad de que el desarrollo de El Niño en vez de estabilizarse en Navidad incrementará su vigor durante unos dos meses adicionales, alcanzando su máxima intensidad hacia el mes de febrero. |
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El Diario de Paraná, Entre Ríos. |
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